Traducir el lenguaje técnico, una labor de los departamentos de comunicación

Este artículo está dedicado a los responsables de empresas e instituciones que, todavía hoy, no consideran necesaria una comunicación fluida y transparente con su público ni cuentan con departamento de comunicación. Quienes nos dedicamos a esto de comunicar soportamos, desde hace años, que nos digan que las redes sociales las puede llevar la persona que se encarga de atender la recepción, o alguien de tal departamento que tiene un montón de seguidores en Instagram y se le da bien eso del Twitter. ¿Y para qué he estudiado yo cinco años de carrera, oiga? Y si: Hoy es el día en el que, quien todavía no haya recibido esta explicación, la va a tener.

¿A que se dedica un buen departamento de comunicación?

Los departamentos de comunicación no se limitan a subir fotos a las redes sociales. Tampoco hacen (solo) notas de prensa de lo que le dicen desde dirección. Los departamentos de comunicación crean historias, elaboran relatos, generan buena imagen de marca y, en lo que quiero hacer hincapié, se encargan de traducir el lenguaje técnico y explicar de manera clara, sencilla y concisa proyectos, obras o actuaciones. Cualquier cosa. Los departamentos de comunicación proponen acciones encaminadas, siempre, a que esa empresa, esa institución, ese personaje público, quede en buen lugar. A divulgar contenido de utilidad para el público y trasladar a la sociedad los beneficios de cada decisión que se adopta.

En las últimas semanas he escuchado cómo algunas personas con perfil técnico se lamentaban de que no son capaces de llegar al público. De explicarles por qué hacen su trabajo de una determinada manera. ¿Y por qué no llegan? Porque son técnicos, no son comunicadores. Por poner un ejemplo y puesto que el cuidado del medio ambiente está de moda (y que siga, por la cuenta que nos trae), la población no terminar de creerse eso del reciclaje. No basta con poner contenedores de colores. Tenemos que explicarles para qué sirven, por qué es necesario reciclar, qué son capaces los técnicos de hacer con esos materiales reciclados (desde camisetas hasta ruedas de camiones). Y ahí es donde entran los comunicadores en las administraciones públicas y en el sector privado.

Ejemplo de una buena comunicación

La semana pasada al pagar en el súper, la cajera me informó de que las bolsas habían subido 5 céntimos de precio porque ahora son más resistentes y se pueden reutilizar. Y a continuación, al decirle que llevaba la mía propia, me entregó un imán de nevera en el que de manera pormenorizada se explica dónde debo tirar cada residuo, incluido el contenedor marrón para orgánico que todavía no está implantado en mi ciudad. ¡Bien por la cadena de supermercados! ¡Bien por su departamento de comunicación!

Áreas técnicas y de comunicación estamos condenadas a entendernos. Las primeras no saben cómo difundir su trabajo para poder llegar al gran público, y las segundas no tendríamos qué contar sin la parte técnica. Traducir el lenguaje técnico de cualquier materia, leyes, burocracia, arquitectura, ingeniería, es labor de los comunicadores. Y es nuestra obligación igualmente no dejarnos impregnar por ese lenguaje, siempre y cuando no escribamos para técnicos.

En Equipo de Comunicación llevamos casi diez años dedicados a ‘traducir’, mediante nuestro servicio de gabinete de comunicación, los mensajes de empresas e instituciones, a interactuar y a contestar a las personas que todavía puedan tener alguna duda. Contestar, siempre, y sobre todo hacerlo con las palabras adecuadas, también contribuye a mantener esa buena imagen del cliente.

Una clave cuando escribimos: ¿Lo entendería mi abuela? Si la respuesta es no, empezamos de nuevo.