Las Redes Sociales se han convertido en un canal de comunicación donde se comparte mucha información, pero no solo eso, también son espacios de encuentro cada vez mayores. De este modo, o estás (a nivel particular, empresarial o institucional) en redes sociales como plataformas Facebook, Twitter, Instagram, Youtube o cualquiera que se ajuste a tus necesidades, o directamente, no estás. En este sentido debemos de ser conscientes de lo que compartimos en redes, la actividad es necesaria, pero no todo vale, y tampoco se puede estar de cualquier forma.
Las redes para empresas e instituciones
Dejando a un lado los perfiles personales, donde cada persona es libre de publicar lo que considere –ateniéndose por supuesto después a las consecuencias-, hay quien piensa que con tener una página en Facebook o un perfil de Twitter donde dar ‘bombo’ a los logros de su empresa o de la institución de la que forma parte es suficiente. Pues NO. Cualquiera NO puede gestionar esos perfiles, porque son una forma de darse a conocer, pero también son el canal de comunicación con quienes están interesados en nuestra actividad, en la mayoría de las ocasiones, el primer sitio donde tu cliente o seguidor va a ir a buscarte.
Por eso nuestras entradas tienen que estar medidas, tenemos que saber en qué momento publicar cada una de ellas y sobre todo la aceptación que tienen entre nuestra audiencia, a la que nos debemos desde el principio hasta el final del proceso. La comunicación ya no supone lanzar un mensaje y esperar a que alguien lo ‘compre’, ahora el comprador te va a decir en público y sin ningún tipo de sonrojo que tu producto no le ha gustado, que tu actividad es, a su juicio, buena o mala. Y ni siquiera se trata de una comunicación en dos direcciones, sino en tantas como personas tengan acceso a ese mensaje.

Esa interacción, siempre y cuando se desarrolle de forma correcta y sobre todo educada, lo que genera es confianza entre tu comunidad en un determinado espacio y puede llevar al éxito en tus objetivos, que pueden ser finalizar una venta o simplemente ganar reputación en aquello a lo que te dedicas. Pero ojo, ¿comunicas bien? Si la respuesta es no, ¿cómo puedes conseguirlo? Seguramente tu éxito se deba a tus capacidades en el campo al que te dedicas, y es posible que no sea el de la comunicación. Pues bien, para eso existen empresas como la nuestra, donde profesionales de la comunicación hacen todo lo necesario para que tu trabajo no solo sea el mejor, sino que además, quienes te siguen sean conscientes de ello.
Fórmulas hay miles, y probablemente la tuya no haya que inventarla. Solo hay que buscarla y para eso tienes a Equipo de Comunicación, donde buscaremos la estrategia de marketing digital así como de medios de comunicación offline para que tus buenos resultados lleguen a donde tengan que llegar. Echa un vistazo a nuestro servicio de Social Media para obtener más información.