Imagen de los símbolos masculino y femenino unidos haciendo referencia al lenguaje igualitario.

Cómo aplicamos el lenguaje igualitario sin necesidad de enfadar a nadie

La comunicación de una empresa y sobre todo de una institución, debe guardar siempre las formas y, sobre todo, ser útil a la ciudadanía, transparente, y por qué no, elegante. Ninguna persona debe sentirse herida o agraviada cuando lee un post en redes sociales o en la web de cualquier organización y la aplicación del lenguaje igualitario es vital para conseguirlo. En Equipo de Comunicación somos especialistas en crear esa imagen positiva a quienes dejan en nuestras manos su comunicación.

Por eso, queremos dejar patente que no es difícil aplicar esa corrección y emplear un lenguaje igualitario que no enfade a nadie. O al menos, que intente cumplir con todo lo anterior.

Hay personas que no se ven identificadas con el masculino gramatical que según la Real Academia Española funciona en el castellano. Por otra parte, quienes tenemos cierto respeto a la lengua en la que hablamos, sin necesidad de ser puristas, nos hace algo más que chirriar la norma que siguen algunas personas que nos representan en política. Ese “todos, todas y todes” que se marcó la ministra de Igualdad hace unos días suena raro. Pero no es una invención de la formación a la que pertenece esta política. Fue la argentina Delia Suardíaz quien en 1973 introdujo en su tesis de Maestría en Lingüística este concepto. La tesis de esta profesora universitaria se titulaba ‘El sexismo en la lengua española’, y ya trató esa posibilidad de incorporar una fórmula neutra.

Humor a falta de una‘autoridad gramatical’

Posibilidad que nunca ha tenido un desarrollo por parte de la ¿autoridad gramatical? No, no existe esa autoridad. Nadie nos puede multar por usar mal el lenguaje. Aunque vistos algunos ejemplos, hay quien se merece la multa. Siempre nos quedará la Unidad de Vigilancia Lingüística que Isaías Lafuente abre cada semana en La Ventana. Una sección donde de manera amena y con muchísimo humor se tratan las últimas patadas al diccionario que los oyentes han escuchado. Puedes escucharla aquí mismo

Si nos vamos al campo del humor, hace algunos años el cómico José Mota dedicó un apartado en uno de sus especiales de fin de año a este lenguaje, y sin ser muy fan, reconozco que me hizo mucha gracia. ()

366 enmiendas de la RAE al diccionario

Menos gracia tienen, y seguramente tampoco pretenden tenerla, en la Real Academia Española. La vetusta institución siempre ha defendido el masculino gramatical para hablar de personas en general. De hecho, ha tenido incluso que realizar alguna modificación a definiciones del diccionario que, aunque no cuando se redactaron, hoy se consideran machistas. La calificación de “débil” y “endeble” en la sexta acepción de la palabra “femenino” fue erradicada junto a muchas otras más. Un total de 366 artículos enmendados que acompañaron el informe sobre el lenguaje inclusivo en la Constitución elaborado por la institución. 

En conclusión, la comunicación, sobre todo cuando se ejerce para instituciones, ha de tener en cuenta las inquietudes de la ciudadanía en su conjunto. En Equipo de Comunicación somos conscientes de ello y trabajamos todas las publicaciones con la atención necesaria para que nadie pueda ver en ellas una ofensa o sentir un agravio.