Gestión de comunicación digital

¿Te comunicas o ya te has dado por muert@?

La importancia de la comunicación digital

Ves este titular y dices: “los listos estos que vienen a descubrir el gazpacho manchego”. Pues no. No perdemos el tiempo en descubrir lo que ya está descubierto. Pero hoy te vamos a contar gratis algunas cosas que tal vez más adelante querrás aprender pagando. La importancia de la comunicación. Ser o no ser en la era digital.

Tal vez te crees que tienes un servicio o un producto tan bueno que él solito o solita son suficientes para venderse, para darte imagen de marca, para obtener reputación online o reputación offline. Claro, es tan chulo que no necesitas decírselo a los demás, porque el boca a boca es más que suficiente para ti. Pues nada, sigue a lo tuyo, pero te vas a dar un leñazo del 15.

Igual eres de esos/as que dicen “soy una tienda pequeña y no me hace falta llegar a más porque mis vecinos me compran en mi pueblo. Son ellos los que vienen y eligen lo que necesitan“. Entonces llega alguien, te pone otro negocio al lado -o no pero notas que baja tu caudal- que se comunica de manera digital con sus clientes, sean o no vecinos suyos, les cuenta lo que tiene, lo que hace, cuando cambia de temporada, si tiene cosas nuevas o descuentos especiales, rebajas; les enseña a los jóvenes lo que les gusta y del modo que les gusta, pero también les da información de otros artículos que pueden ser chulos para sus padres, para hacer regalos a sus amigos o parejas. 

En resumen, ese nuevo vecino conecta con ese público cercano y con otros públicos iguales pero que están más lejos geográficamente. Y no solo poniendo artículos concretos con un precio concreto; ese negocio que te abre la puerta al lado les hace llegar tendencias; habla de moda y de sitios de moda, de viajes, de cómo se visten los de tu edad en otros lugares; de lo que está por venir, e incluso de lo que ha venido que se llama #vintage a lo mejor aún lo tiene tu madre o tu padre arrumbado por el último baúl del trastero por lo que no hace falta ni que te lo compres.

Vamos, que ese vecino de al lado -o no tan vecino- se comunica, no sólo vende productos sino que ‘vende’ un estilo de comunicarse con sus clientes, ‘vende’ su imagen y su propia marca; muestra una actitud, abre toda su tienda incluido el almacén. No hay secretos. Mientras, tú pones cortinas en el escaparate y limitas la visión del tuyo.

Pues bien, esos contenidos que el vecino comparte con sus clientes, o que ha construido para ellos muestra esa sintonía de la nueva tienda que tal vez conecta con ellos, con sus gustos y se lo dice a la cara. Sin tapujos. Y tú mientras tanto te quedas mirando la lluvia caer a través del cristal del escaparate, esperando que alguien le diga a alguien que vendes cosas chulas.

En ese rato del aguacero tu nuevo vecino/amenaza ya ha conectado a través de las #RRSS con diez nuevos instagramers-tuiteros o lo ha subido a su web para promocionarlo en sus perfiles con un vídeo que le ha proporcionado la marca proveedora, ha informado de las tallas y colores de ese nuevo pantalón de moda, o de lo que se lleva en #New York, #Berlín, #Tokio o #Sevilla. Y este ejemplo sobre la comunicación proactiva me vale para un despacho de abogados, la guardería de tus hijos, el taller de motos de tu calle, la peluquería del barrio y el nuevo barbero, el bar de abajo y el kiosco de chucherías de la plaza o la ferretería de Miguel, que abrió su abuelo y dicen que está a punto de irse al garete.

Y aunque hoy no me creas esta es la crónica del que triunfa frente al que fracasa; del que empuja sobre el que se queda quieto; del que cambia y crece con lo que pasa a su alrededor frente al que se arruga y se hace pequeño. Del que sucumbe a las #debilidades y #amenazas frente al que aprovecha el empuje que le aportan las #fortalezas y #oportunidades. Mira a tu alrededor y comprueba que nadie hace nada sin buscar antes en internet.

Dale una vuelta y mañana, cuando salgas a la calle con tus hijos o tu pareja, mires a tu alrededor y veas lo que ocurre ya me dirás si no te dan ganas de comentar con ellos las oportunidades de crecer o de mejorar su imagen y su economía que tendrían si la #Comunicación formara parte de las inversiones productivas de su negocio, como la luz, el agua, la decoración o el papel corporativo. Todo lo que cuidas en tu trabajo mejora la imagen que proyectas en los demás y te convierte en objeto. Pero ojo porque el razonamiento es boomerang porque todo lo que descuidas perjudica la imagen que proyectas a los demás y hace que te rechacen.

Recuerda que te estoy hablando de comunicación, no de venta estricta, que eso lo haré otro día. Te recomiendo nuestro artículo “Déjate atrapar por las redes” para conocer más sobre la importancia de la comunicación digital.

Si no lo ves lo vas a tener difícil. Entonces ¿empiezas a comunicar o dejas el cuerpo muerto hasta que no haya vuelta atrás?

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